lunes, 12 de septiembre de 2011

Estrellada

Esta semana ha sido increible, estuve en Estepona por una boda que teníamos Héroe y yo al aire libre, nunca había ido a ninguna de ese estilo y fue precioso, de hecho no he llorado jamás en una boda pero en esta había tanta gente emocionada que yo también me uní al mar de lagrimas, fue muy bonita además de la buena compañía de toda la familia heroica y que pasamos el fin de semana en una suit, una buena manera para decirle adios a las vacaciones.

Elefante toalla de bienvenida.

Al regreso, he tenido muchísimas ganas de aventurarme un poco en lo desconocido. Me refiero a que después de pensarlo creo reconocer que le tengo un cierto pánico a meter la pata cuando quiero hacer algo. Es algo muy común pero me supera la imaginación al no atreverme a mojarme, a equivocarme y saber como mejorar la próxima vez.
Después de intentar hacer una customización de una muñeca Barbie haciendo una permanente y que el resultado me defraudara...(a ver, rizado se ha quedado pero algunos bucles sobretodo en las puntas han quedado rarísimas, que creía que sería mucho más sencillo...es muy complicado al menos cuando se trata de un cabello corto, cuando lo logre lo mostraré), me sentí un poco frustrada pero eso a la vez me dió energía para meterme en el barreño de "que sea lo que dios quiera"y este quería que guarreara un dibujo.
Boceto virgen e inocente antes de que se me fuera la pinza.

Resultado...
Y a eso se le llama jugar con los colores como una niña, sea lo que sea yo me lo he pasado genial además de familiarizarme con la textura y el difuminado.

Le tengo un enorme terror a las acuarelas y solo las empleo para hacer fondos o hacer algún efecto light como el que no quiere la cosa, y como ya me daba igual lo que saliera después de la costumización muñequil pues la he tomado con esto.
La tonalidad de la piel me ha resultado muy sencilla y ha quedado exactamente como quería, una sombra a la izquierda de un color carne y la otra mitad derecha con un tono más cadavérico en un tímido difuminado.
El resto del color es una ida de olla, las estrellas de la cabeza una explosión de comida de coco...toda esas cosas que necesitas decirlas, gritarlas y quejarte sin saber cuando hacerlo y aparece en forma de guarrada sin sentido porque al fin y al cabo es lo que son y es lo que creamos como una película en nuestra mente que necesita ser interpretada.
El chorreón en la cara aprovechando la estrellada es lo que más divertido me ha resultado, poner tres gotas de color magenta y ver como se unen y cual llega antes al final del block.

Repetiré desde luego la experiencia, y no le cogeré tanto miedo a algo aunque cometa errores o crea bazofias, ya que al menos merece la pena intentarlo aunque sea una vez y divertirte con ello.

1 comentario:

Neuriwoman dijo...

Que casualidad yo también estuve en Estepona. Tienes un blog muy coqueto, pasaré a verlo con mas detenimiento.

Saludos.